Esta foto siempre será épica.
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No es la primera vez que escuchamos hablar de estudios que nos cuentan las bondades para la salud del consumo moderado (siempre moderado) de bebidas como la cerveza o el vino. El último de ellos acaba de ver la luz en el número recién publicado de la revista ‘American Journal of Clinical Nutrition’ y relaciona ambas bebidas con una mejor salud de los huesos en hombres y mujeres.
Elaborado por la universidad de Tufts de Boston sobre un población de más de 2.400 personas, dicho estudio analizaba la influencia en el sistema óseo del consumo de diferentes bebidas alcohólicas y las cantidades ingeridas. Los resultados parecían claros: un consumo moderado tenía como consecuencia un efecto positivo sobre la densidad mineral ósea, especialmente en el caso de la cerveza y de el vino. Eso sí, cuando se trataba de un consumo elevado se producía el efecto inverso, esto es, dichas bebidas contribuían a una pérdida ósea.
Omaigod que tetas dato más interesante.
Y esta es la historia de como un hombre prefirió ser paralítico a levantarse a por una cerveza. ¡Así que ya sabéis pobres criaturas con piernas del señor! ¡Conseguid una novia y que os atopelle un camión! ¡Os facilitará mucho la vida! (quedarse tonto también vale)